
A una semana de la muerte de un perro caniche toy tras el ataque de un pitbull, un nuevo incidente volvió a ocurrir en el barrio San Gerónimo. A solo metros de donde sucedió la tragedia que se llevó la vida de una perrita de cinco años, otro can de la misma raza volvió a atacar salvajemente a un animal del vecindario.
Los damnificados dijeron que desde la comisaría de la zona se negaron a tomar la denuncia. A la vez que aseguraron que se trata de la tercera agresión del mismo perro sin consecuencias fatales.
Según comentaron residentes del barrio, el ataque sucedió ayer al mediodía sobre la calle Ontiveros al 1069, entre Gallardo y Laplace. Allí, un perro adulto fue mordido y sujeto del cuello por un pitbull.
A través de un video que enviaron los perjudicados, se pudo ver cómo el can de raza sujetó durante un minuto a su víctima. La misma pudo zafarse luego de que un hombre le abriera las mandíbulas del animal. Afortunadamente, el perro agredido sobrevivió, pero con un agujero de dos centímetros de circunferencia en su cuello y una gran pérdida de sangre.
De acuerdo a lo manifestado por los denunciantes, el pitbull pertenece a una familia, identificada con el apellido Frete, que vive sobre la calle Gregorio Laferrere 4897. "Inmediatamente nos dirigimos a la Comisaría Décimo Sexta a efectuar la denuncia, pero no quisieron tomarla. Luego de insistir varias veces, a la tarde pudimos concretarla", comentaron desde la familia Buralli.
Los damnificados aseguran que es la tercera vez que el pitbull se escapa y agrede a uno de los perros del vecindario.
Actualmente, está vigente una ordenanza que data de 2012 que establece que los llamados perros potencialmente peligrosos lleven bozal y correa en espacios públicos. De no hacerlo, recibirán un apercibimiento por el valor equivalente a 100 litros de nafta.
Fuente: Epoca